Loading...



El tapón del vino, más allá del corcho.

Noticias y Eventos
A los adoradores del tapón de corcho no habrá alternativa que les convenza, pero lo cierto es que en el mercado existen otras opciones para proteger el vino. Aquí tienes algunas pistas.

El corcho es desde los tiempos de la Grecia antigua el material utilizado para cerrar todo tipo de envases y el más adecuado para la correcta conservación del vino. Es un material ligero, elástico y se puede comprimir, es impermeable y adherente al vidrio, lo que facilita el sellado, y no se degrada. A pesar de esto, no es el único material utilizado para conservar el vino. Aquí os dejamos los tipos de tapones.
 
Corcho
Es el cierre preferido por los consumidores en todo el mundo, según distintos estudios independientes presentados por la Iniciativa CORK, agrupación de asociaciones e instituciones del sector del corcho en España. No en vano, supone alrededor del 80% de la producción mundial de cierres para embotellado de vino. Procede de la corteza del alcornoque, siendo su primer productor mundial Portugal, seguido de España.
 
Además de las ventajas ya comentadas, influye en la vinificación, aporta aromas propios al vino, textura y color. No existe ningún otro producto natural ni sintético con estas cualidades. Su inconveniente es que aproximadamente el 4% de las botellas sufre el “defecto del corcho“, provocado por el compuesto TCA.
 
Lo encontramos en todo tipo de vinos, sobre todo en los que requieren envejecer y evolucionar en botella.
 
Sintético

Realizado con elastómeros termoplásticos y en ocasiones por silicona, entre sus ventajas  se encuentra su precio, que garantiza que el vino no se vea afectado por el hongo TCA, (aunque no supone una garantía del 100%) y un diseño más versátil, con colores llamativos. Entre sus inconvenientes, que es menos eficaz contra el oxígeno y acaba cediendo con el tiempo (de ahí que se encuentre en vinos jóvenes de consumo rápido), además de producir olores químicos y generar en su producción una cantidad considerable de CO2.
 
De Rosca
Adiós al ritual del descorche. Los tapones de rosca de aluminio están vinculados a países con poca tradición vinícola. Entre sus ventajas, la practicidad y el buen precio. Permiten diferentes niveles de transferencia de oxigeno y preservan especialmente los aromas frutales de los vinos, aunque no permiten la maduración del vino en la botella y un bajo porcentaje de estos tapones causa problemas de sulfatación y se dan casos de TCA.
 
Cristal
Su comercialización lleva años en el mercado, pero todavía no son suficientemente conocidos y aún faltan estudios concluyentes sobre sus cualidades. El diseño elegante y fácil destaca frente a otras alternativas, y es neutral al sabor. Son reciclables. Inconvenientes: su elevado precio y el desconocimiento de sus resultados en vinos que envejecen en botella. Se encuentra en vinos jóvenes de Alemania, Austria, Suiza y Australia.
 
Zork
Se trata de un envoltorio de plástico que destaca la virtud del “abrefácil en el vino“: se remueve una presilla que rompe el sello y se tira del tapón. Según el fabricante, puede ser resellado después de abierto, sin perjudicar la calidad del vino. Entre sus ventajas destaca que permite la extracción a mano y soluciona los problemas de oxidación aleatoria y teñido del corcho. Conserva el vino de 4 a 5 años. Por el contrario, no supone una garantía del 100% contra la TCA.  Lo podemos encontrar en espumosos comercializados en grandes superficies del Reino Unido, Australia y EE.UU.
 
Más información: http://www.vinopack.es/5-tipos-de-tapones-de-vino-sus-ventajas-e-inconvenientes