Loading...



4 señales inequívocas para no beber un vino.

Noticias y Eventos

El vino, néctar de los dioses y amenizador donde los haya de comidas, cenas y fiestas, sufre el paso del tiempo como cualquier ser vivo que se precie. Por eso, y para ahorrar un mal rato y sobre todo, un mal sabor de boca y no dejar poso en los winelovers del mundo, te damos cuatro claves infalibles para identificar, casi automáticamente, que ese vino no lo has de beber y que debe pasar a mejor vida. Aunque parezca una obviedad, jamás bebas un vino:

Si el corcho sobresale del cuello de la botella.

Si su color es marrón en lugar de rojo en el caso del tinto, o si tiene un tono amarillo amarronado en el caso del vino blanco.

Si su olor recuerda a cartón mojado, animal de corral, rancio o a vinagre.

Si su sabor es agrio, sulfúreo, gaseoso o recocido. 

Para evitar que esto ocurra, es importante almacenar el vino en un lugar adecuado. El sitio idílico para guardar el vino: una cueva subterránea, pero como desafortunadamente no todos los amantes del vino tienen esa suerte, siempre estará bien guardarlo en un armario fresco, nevera de vinos o en el sótano a modo de bodega. En cualquier caso, las botellas siempre deben conservarse tumbadas, en un lugar oscuro y fresco. Evitar su almacenaje en la cocina, lavadero o habitación de la colada o en la sala de calderas donde se acumula calor y  se registran cambios bruscos de temperatura.
 
Fuente

4 señales inequívocas para no beber un vino